¿Qué ahora quieres volver?
¿qué estás arrepentido?
¿qué siempre sí me quieres?
Pero, ¿qué te has creído?
Ofendiste y lastimaste,
tus palabras fueron DARDOS
que con saña me arrojaste
y dieron ¡Justo en el blanco!
Dañaron el corazón,
congelaron sentimientos;
mataron toda ilusión,
hoy, no vengas con tus cuentos.
No es venganza,
ni resentimiento;
solo pura y llana dignidad;
si te quise
¡ni me acuerdo!
me has dejado de importar.
Tus palabras suenan huecas,
rebotan en la pared,
ahora, se te regresan,
esto, ¡ya no puede ser!
MARIA ERNESTINA TORRES SÁNCHEZ -MÉXICO-
No hay comentarios:
Publicar un comentario